IV CONGRESO DIOCESANO DE LA RCCES

RCCES-Tuxtla


“PARA QUE NUESTROS PUEBLOS EN EL TENGAN VIDA”

Queridos hermanos, tal como se los habíamos mencionado, se llevó a cabo el IV Congreso Diocesano de la RCCES, los días 28 y 29 de Junio del año en curso, en el Domo del ISSTECH en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

En este evento se llevaron a cabo diversas actividades, como son la oración, la alabanza, la Eucaristía, horas Santas y desde luego mucha animación a través de los cantos, porras y las expresiones propias de los hermanos que asistieron de diferentes partes del estado como Berriozabal, Coita, Pichucalco, así como de la Diócesis de Tapachula, y por supuesto, hermanos de las Parroquias de la Ciudad, con asistencia de mas de 1000 personas.

Hubo temas compartidos por el Pbro. Guillermo Bello y Juan Carlos Méndez, hermanos de la Arquidiócesis de Puebla. Se trataron temas como: “El Amor de Dios”, “Maestro, donde vives”, “La Eucaristía lugar de encuentro con Jesucristo”, “María Modelo de Discipulado y Misión”, entre otros, los cuales fueron desarrollados en un ambiente de alegría, alabanza y reflexión. En las horas Santas los hermanos se encontraron con un Cristo vivo, entregándose a El en adoración y alabanza.

De los temas impartidos podemos comentarles algunos puntos importantes que nos compartieron los hermanos de la Arquidiócesis de Puebla; nosotros que hemos tenido el contacto con Dios nuestro Señor, tenemos el compromiso de darlo a conocer y ser testigos de El con nuestra vida, llevarlo con alegría y gozo, ser mensajeros de paz, de esperanza, de fe verdadera, porque si algún hermano se siente solo, triste, deprimido, es porque no le hemos hablado de Jesús, de sus obras, de lo que ha hecho por nosotros, de los dones y de los muchos frutos de los que gozamos. Jesús nos dice hoy “Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres”,

También nos invitaron a ser diferentes, a trabajar como cristianos, enfrentando burlas, marginación, persecución; no temer al sufrimiento, ni a la muerte; dar la vida por Jesús es un honor, porque El es nuestro Salvador, seamos verdaderos misioneros, pero misioneros de los que sí practican la misión, seamos coherentes con lo que hacemos.

Hermanos y hermanas, el mundo es nuestro, tenemos como apoyo a los ángeles, a la Virgen María y un ejército celestial que nos protege, para que cada uno de nosotros, sea un soldado de Cristo, que haga temblar a los demonios del mundo.

Vamos todos, el gran reto está frente a nosotros, seamos discípulos y misioneros de Cristo, pero en el mundo, anunciando a un Dios VIVO Y VERDADERO.

En un ambiente lleno de alegría todos terminamos llenos del Espíritu Santo con la celebración Eucarística presidida por nuestro Arzobispo Monseñor Rogelio Cabrera López, quien nos dio a conocer el Decreto de la Arquidiócesis de Tuxtla para el Año Paulino. ¡Gloria a Dios!.

 









RCCES - 2008