VIII KERYGMA EN PICHUCALCO.

RCCES-Tuxtla


Los días 19 y 20 de Julio del año que corre, se llevó a cabo el retiro de Evangelización Fundamental en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán en Pichucalco, Chiapas. Se realizó en un ambiente donde se manifiesta el amor de Dios a través de la exuberante vegetación con la que bendice a sus hijos. En la Casa de la Divina Providencia, contamos con la participación de 48 hermanos que buscaban sedientos el rostro de nuestro amado Señor Jesucristo.

Este es ya el VIII Kerygma en aquella región para la Gloria de Dios. En esta ocasión el equipo diocesano acudió a acompañar a estos hermanos y es hermoso ver como los servidores van creciendo en formación y espiritualidad; la mayoría de los evangelizadores fueron de la comunidad local de la Renovación, todos llenos del Espíritu Santo, como el apóstol Pedro. Hch 4, 8 a., compartiendo con los participantes cada una de sus experiencias al encontrase con el Señor y haber cambiado su vida. Jesús nos dice <<Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. Jn 10,10>>

Conforme se va compartiendo cada tema es maravilloso como el Señor va manifestando su poder en cada corazón y los va transformando en nuevas creaturas, porque Jesús tiene el poder de hacer nuevas las cosas, como lo dice el profeta Ezequiel <<Yo os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne Ez.36, 26>>.

En los momentos de oración fuerte, el Señor se manifestó como un Padre lleno de amor y de ternura para sus hijos <<Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen Salmo 103, 13>> No cabe duda que ante el amor de Dios ningún corazón se puede resistir, el corazón del hombre se derrite al experimentar el insondable amor que le tiene de manera especial y personal ¡Dios es Amor!

Para mayor Gloria de nuestro Señor Jesucristo, una de las participantes llegó con problemas de bulimia y anorexia, por lo cual no podía comer normalmente, pero nada es imposible para Dios (Lc. 1, 37) y estos dos días que estuvo en su encuentro no se presentaron sus problemas, comió normal ¡Alabado sea el Señor porque es grande en poder! y estamos seguros en fe que Dios la ha sanado.

En todo este retiro se tuvo el acompañamiento del párroco, Pbro. Luis Eduardo Beltrán Palomo, contando también para las confesiones y la efusión (bautismo en el Espíritu) con el Vicario, Pbro. Juan Carlos Jiménez. Damos gracias a Dios por ellos.

Agradecemos al Señor por haber mostrado su infinito amor a todos los hermanos que recibieron la Evangelización Fundamental y a ti María Santísima por tu dulce intercesión que siempre nos lleva a los pies de nuestro amado Señor Jesucristo, fruto bendito de tu vientre. ¡Alabado seas amado Jesús!

RCCES - 2008