La
Renovación Carismática Católica en el
Espíritu Santo nace, junto con otros movimientos y asociaciones,
en un clima de nuevo Pentecostés suscitado por el Espíritu
Santo en toda la Iglesia (Cfr. Constitución Apostólica Humanae
Salutis) y que a la luz del Concilio Vaticano Segundo
viene realizando la Gran Renovación de la
Iglesia.
Poco tiempo después de haberse
clausurado el Concilio Vaticano II, nació en la Iglesia Católica
el movimiento de renovación espiritual conocido mundialmente
como Renovación Católica en el Espíritu Santo.
En el verano de 1966 varios seglares, profesores de la Universidad
de Duquesne, Pittsburg, Estados Unidos, se reunían frecuentemente
en ratos de oración fervorosa y en conversaciones acerca de
la vitalidad de su vida de fe. Conscientes de que la fuerza de la
comunidad cristiana primitiva estuvo en la venida del Espíritu
Santo
en Pentecostés, empezaron a orar para que ese Divino Espíritu
manifestara en ellos su presencia llena de poder en favor de su propia
vida espiritual y del trabajo apostólico; comenzaron a pedir
en oración que el Espíritu Santo les concediera una
renovación y que el vacío que sus esfuerzos humanos
había dejado fuese llenado de la vida poderosa del Señor
Resucitado.
A partir de este momento, y después
de haber experimentado ellos mismos la experiencia del bautismo en
el Espíritu, la difusión de esta experiencia crece
y del 17 al 19 de Junio de 1967 se realiza el primer retiro de la
Renovación, extendiéndose después a otras universidades
católicas de Estados Unidos y de ahí a todo el mundo.
La
RCCES llega a México en 1970 a la Parroquia del Altillo en
el D.F. donde, el párroco, Carlos Talavera, invita al sacerdote
jesuita Harold Cohen a compartir un retiro de iniciación.
A la Diócesis de Tuxtla la
Renovación llega aproximadamente en 1981, iniciándose
con un pequeño grupo de personas que se reunía a orar
ante el Santísimo Sacramento en la Parroquia de Ntra. Sra.
de Guadalupe; fueron acompañados sucesivamente por los sacerdotes
Rodolfo García, Miguel Alfaro, Sergio Maciel y Hermenegildo
Pérez
En 1996 la sede del Movimiento es
trasladada a la parroquia de San Francisco y, en septiembre del mismo
año, el P. Antonio Javier Dávalos Benítez sucede
en la asesoría del movimiento al P. Sergio Maciel Espinosa.
Del 16 al 18 de junio de 2000 en
el Poliforum Mesoamericano de
Tuxtla
Gutiérrez se celebró el II Congreso de Evangelización,
Oración y Alabanza, en el cual Monseñor Felipe Aguirre
Franco, obispo de Tuxtla, otorga a la Renovación el reconocimiento
como Movimiento diocesano y da a sus integrantes la aprobación
para ...que puedan ir por todas partes como un reguero de pólvora
a incendiarlo todo para Cristo, para su Iglesia y para Gloria del
Padre..., y ratifica esa disposición en la carta del
29 de junio de 2000.
A partir de ese momento el Movimiento
se expande a las Parroquias de San Sebastián Mártir
de Berriozábal, Santo Domingo de Guzmán de Chiapa de
Corzo, Señor de la Misericordia de Tuxtla y Santo Domingo
de Guzmán de Pichucalco.
En septiembre de 2005 fue nombrado
por Monseñor Rogelio Cabrera López como asistente diocesano
de la Renovación el P. Elí Ballinas Urbina.
A
la fecha, mayo de 2007, la Renovación Carismática
Católica está en las Parroquias de San Francisco
de Asís, Señor de la Misericordia, Ntra. Señora
del Rosario y San Martín de Porres, Sagrario Catedral de
San Marcos y Santa Cruz, de Tuxtla Gutiérrez, Santo Domingo
de Guzmán en Pichucalco, San Sebastián Mártir
en Berriozábal, Cristo Rey en Reforma, Nuestra Señora
de la Asunción en Ixtapa, San Juan Bautista en Ocozocoautla
y en proceso de inicio en Santo Domingo de Guzmán en Cintalapa.