Los días 15 y 16 de septiembre el medio de Evangelización
Fundamental Diocesano compartió el primer retiro de
efusión en la colonia Modelo, Municipio de Ixtapa,
Chiapas.
Todos los que participamos
en el servicio quedamos llenos de júbilo, no sólo
por el hecho de que en esta comunidad tsotsil se proclamó por primera vez el Kerigma,
sino por toda la obra de Dios realizada en ellos, manifestada
en la humildad y sencillez con que estos hermanos abren su
corazón y se entregan al Señor. Fueron más
de sesenta hermanos quienes tomaron este curso después
de mes y medio de haber comenzado con las Asambleas de Oración.
Realmente nos sorprendió ver
a tantos hermanos deseosos de encontrarse con Jesucristo.
Llegaron muy dispuestos a
vivir esta experiencia, aunque no se imaginaban de qué manera
se desarrollaría todo. Conforme fueron exponiéndose
los temas, los corazones se fueron abriendo y Dios fue entrando
en cada uno de ellos. Esto se hizo evidente en la liturgia
penitencial y la oración de sanación interior
con que finalizarían las actividades del día
sábado, ¡nuestro Señor Jesucristo dejó sanos
los corazones!, entonces todos los hermanos sin excepción
alababan al Señor con toda libertad y gozo llorando
de felicidad. Más júbilo pudimos ver en ellos
el día domingo en la mañana
en sus rostros
que reflejaban la transformación del corazón,
reían, platicaban; fue cuando comenzamos la oración
ante Jesús Sacramentado que esto se hizo patente,
pues los hermanos comenzaron a alabarle con sus labios, levantando
sus manos y llorando lágrimas de alegría. Después
de adorar a Jesús Sacramentado continuamos con los
temas, con toda entrega hicieron a Jesús el Señor
de sus vidas para concluir con la nueva efusión en
el Espíritu Santo, todos mis hermanos, muy dóciles,
se dejaron llenar por esa gracia Divina.
Al terminar ellos
testificaban que en realidad se habían
encontrado con un Jesucristo Vivo, Resucitado y Glorificado,
que ahora lo conocían y que les había transformado
sus vidas. Todo era alegría y gozo, el lugar estaba
invadido de la Gloria de Dios.
Para nosotros como
equipo fue una experiencia muy hermosa, un regalo muy grande
de parte
de Dios estar junto con nuestros
hermanos indígenas, compartiendo todo, conocerlos,
platicar, darles un abrazo, ayudarles en sus reflexiones,
adaptar las proclamaciones a su realidad. Todo fue una riqueza
para nosotros y le agradecemos a Dios el habernos llevado
montañas hacia dentro y salir de nuestras comodidades.
Aura, Fabián, Leopoldo, Alfonso, Betillo,
Manolo,
William, Mayra, Elizabeth, Doris, Florecita, Lety, Hubeymar
y Graciela agradecemos y glorificamos a Jesucristo nuestro
Señor porque con toda esta experiencia nos ha dejado
el corazón inflamado de su presencia. Gracias bendito
Dios, por estos dos días, gracias porque no cabe duda
que tus pensamientos no son los nuestros, pues en nuestra
limitación nunca concebimos estar en este lugar, te
damos gloria y alabanza porque todo es obra tuya. Gloria
a Dios.