PARTICIPACIÓN DEL SR. OBISPO ROGELIO CABRERA LÓPEZ EN EL INFORME DE ACTIVIDADES DEL 1er. SEMESTRE 2006

 

Yo quiero ANIMARLOS para que sigamos en este esfuerzo cotidiano, de fortalecer los vínculos de comunión en nuestras comunidades de Renovación, en el movimiento, en la parroquia, en la diócesis, sin escandalizarnos porque haya problemas, porque si alguien dice “ no, yo ya no voy a la iglesia porque ahí hay problemas”, entonces ese no ha entendido que así es la vida y que así somos los seres humanos y se pierde la oportunidad de convertirse a Dios, amando incluso a aquel que no le cae bien, es una oportunidad que Dios nos da, de crecer en comunión y en vida cristiana.

Crecemos en comunión sirviendo, trabajando, siempre con mucha fuerza. Yo siempre repito a la saciedad lo que decía San Marcelino Champañan: (fundador de los hermanos maristas) – “si quieres que alguien te ayude, busca al que esté ocupado porque el flojo nunca te va ayudar” – así de sencillo.

Bueno, pues ¡ÁNIMO!, creo yo que poco a poco en el informe que hemos recibido vemos como se va conformando la estructura, en comunión, ahora les toca a ellos coordinar junto con el padre Elí; de parte de ustedes se requiere también obediencia a la coordinación, a lo mejor algunos de ustedes saben más que ellos, o tienen más experiencia, cualquier cosa puede ocurrir, pero ellos son los que han recibido el encargo, ellos dos (Alberto y Lety) no son coordinadores con el padre Elí porque a ellos les guste estar encargados, sino que han recibido una misión nuestra. El obispo es el que da la misión, en la iglesia nadie dice: yo voy a hacer esto porque me gusta o porque yo quiero, sino es una misión como la que ustedes reciben de sus párrocos y en obediencia a sus párrocos, hay que fortalecer ese vínculo jerárquico, hay que construir la comunión a través de la obediencia y de la paciencia, porque si uno quiere que todo este siempre bien y fácil, pues eso no es para el cristianismo. El señor dijo: “mi camino es estrecho”, y así es, angosto es el camino de la salvación; cuando no es una cosa es otra, pero así se construye la vida espiritual y la conversión; así que ¡ÁNIMO! Tenemos mucho que hacer, hay mucha gente que salvar, junto con ellos nos salvaremos, pero no podemos perder el tiempo en discusiones inútiles entre nosotros. Podemos correr ese riesgo, que entre nosotros perdamos tiempo en pleitos, en antipatías y hay tanta gente que está esperando una palabra de vida, porque, como dice san Pablo “el Evangelio, el Amor de Cristo nos empuja pero hay de nosotros si no evangelizamos”, así es que ¡ÁNIMO!, ustedes son coordinadores, promuevan la comunión de su equipo con mucha humildad, con mucha paciencia y con mucho trabajo, pónganlos a trabajar, porque si solo son de Renovación por reunión, pues lo que van a tener son problemas, hay mucho que hacer en sus parroquias, si no tienen actividades mándenlos a visitar a las familias, hace falta una palabra de consuelo a las familias, no consientan tanta pereza.

Hay que fortalecer su Asamblea de Oración, los vínculos con el Equipo Nacional, aprovechar las oportunidades que da la Renovación también para formación a nivel nacional, cuando sea necesario, que venga alguien del equipo nacional. Yo quisiera que invitaran y dieran un formativo a todos, que vinieran del equipo nacional, creo que sería muy bueno porque no todo mundo puede viajar tan lejos.

Muchas gracias por este ratito y hay que seguir adelante hay que tener mucha entrega y mucho ánimo en la comunidad, las asambleas como les dije, bien preparadas, muy participadas, siguiendo todo lo que ya hemos hablado acerca de la asamblea, animar a los hermanos a tener su formación, a que haya continuidad en la formación y colaborar en la pastoral de sus parroquias, los coordinadores, es necesario que vayan a las asambleas y poco a poco también que los padres les acompañen, yo les decía que la asamblea es una oportunidad muy buena para que los sacerdotes hagan una exhortación de cinco o diez minutos a la comunidad, eso fortalece mucho la asamblea, yo creo que muchos de los frutos de una buena asamblea también son de la exhortación que el sacerdote pueda hacer dentro de la asamblea; así es que muchas gracias por todo.

Les daré la bendición.

 

RCCES - 2008